Una fila por persona

La estructura más segura es una tabla con una fila para cada integrante. Las columnas básicas son nombre identificativo, talla y personalización que debe aparecer. Si hay varias prendas por persona, conviene añadir cantidad.

No confundáis “nombre del alumno” con “texto a imprimir”

Una persona puede llamarse Alejandro y querer que aparezca “Alex”. Por eso deben existir dos campos si es necesario: identificación interna y texto exacto de personalización.

Tallas: usar la guía del modelo elegido

No todas las marcas tallan igual. La lista de tallas debería cerrarse después de conocer el modelo, no antes. Si hay dudas, usar medidas de prenda ayuda más que asumir equivalencias.

Colores y variantes

Si el modelo permite mezclar colores, añadid una columna específica. Nunca pongáis comentarios ambiguos como “el oscuro” o “el de la foto”: escribid el nombre del color acordado.

Acentos, mayúsculas y números

La producción reproduce la información aprobada. Revisad tildes, Ñ, apodos, ceros a la izquierda y dorsales. Una captura de pantalla no es un buen sustituto de una tabla editable.

Bloqueo de cambios

Estableced una fecha interna después de la cual el grupo ya no puede cambiar talla o nombre. Esa fecha debe ser anterior a la aprobación de producción para dejar margen de revisión.

Resumen operativo

Un pedido de grupo se vuelve mucho más predecible cuando se decide en este orden: cantidad y fecha → prenda → diseño común → datos variables → lista final → aprobación → producción y envío.